El comercio internacional se mueve, en gran parte, por mar. Hoy, cerca del 80 % de las mercancías a nivel mundial se transportan por vía marítima, lo que convierte a este medio en un pilar estratégico para importadores, exportadores, operadores logísticos y navieras.
En este contexto, los seguros marítimos no solo representan una tradición histórica del mercado asegurador, sino una herramienta clave para la continuidad del negocio.
¿Qué son los seguros marítimos y por qué deberías considerarlos?
Los seguros marítimos están diseñados para proteger embarcaciones, mercancías y responsabilidades frente a los múltiples riesgos que pueden presentarse durante la navegación y las operaciones portuarias.
Un solo evento —como un incendio, una avería, un robo o un siniestro en puerto— puede generar pérdidas millonarias si no se cuenta con una cobertura adecuada.
Principales coberturas de los seguros marítimos
🔹 Seguro de Casco y Maquinaria
Protege la embarcación, su maquinaria y equipos frente a daños derivados de la navegación, colisiones o accidentes operativos.
🔹 Seguro de Carga (Mercancías)
Cubre la pérdida o daño de las mercancías durante todo el trayecto marítimo, desde el origen hasta el destino final, según las condiciones pactadas.
🔹 Seguro de Responsabilidad Civil Marítima
Ampara los daños ocasionados a terceros, como otras embarcaciones, instalaciones portuarias o bienes afectados por un accidente.
🔹 Seguro P&I (Protección e Indemnización)
Complementa la cobertura del casco, cubriendo riesgos más amplios como daños a la carga, lesiones a tripulantes o responsabilidades frente a terceros.
¿Por qué son tan importantes para tu empresa?
✔ Protegen tu inversión frente a pérdidas inesperadas
✔ Garantizan continuidad operativa, incluso ante siniestros graves
✔ Generan confianza entre compradores, vendedores y socios comerciales
✔ Cumplen con exigencias contractuales e Incoterms
✔ Reducen riesgos financieros y legales en operaciones internacionales
Una decisión estratégica, no solo operativa
Contar con un seguro marítimo bien estructurado no es solo una obligación contractual: es una decisión estratégica de gestión de riesgos. Una correcta asesoría permite identificar las coberturas adecuadas, evitar vacíos de protección y responder de forma eficiente ante un siniestro.
Muy interesante